Guía II

La Historia del Tarot

Recorre la fascinante historia del tarot desde los juegos de cartas italianos del siglo XV hasta la adivinación moderna. Descubre cómo evolucionó hasta convertirse en la herramienta espiritual que conocemos hoy.

La Historia del Tarot

El tarot que conocemos hoy, con sus 78 cartas llenas de simbolismo esotérico, no nació como herramienta de adivinación. Su historia comienza en las cortes italianas del siglo XV, donde era simplemente un juego de cartas para la aristocracia. El camino desde aquellas mesas de juego hasta las lecturas espirituales modernas es una travesía de más de quinientos años, llena de reinvenciones, malentendidos y transformaciones sorprendentes.

Comprender la historia del tarot no es solo un ejercicio académico. Te permite entender por qué las cartas son como son, de dónde vienen sus símbolos y cómo diferentes tradiciones han dado forma a los significados que usamos hoy. Para conocer los significados actuales de cada carta, visita la sección de significado de las cartas de tarot.

Orígenes: Los Naipes en la Europa Medieval

Las cartas de juego llegaron a Europa desde el mundo islámico a finales del siglo XIV. Los primeros registros europeos de naipes datan de la década de 1370, en ciudades como Barcelona, Florencia y Basilea. Estas primeras barajas tenían cuatro palos con cartas numeradas y figuras de corte, un diseño que reconocerías como el antecesor de la baraja española y la baraja francesa que se usan hoy.

En la Italia del siglo XV, alguien tuvo una idea que cambiaría la historia de estas cartas: añadir un quinto grupo de cartas ilustradas con figuras alegóricas. Estos “trionfi” (triunfos) eran cartas extra que se añadían a la baraja estándar de cuatro palos para jugar un juego nuevo llamado “carte da trionfi”, que más tarde se conocería como “tarocchi.”

Los primeros mazos de trionfi que sobreviven son obras de arte comisionadas por las familias nobles de Milán y Ferrara. El más famoso es el Tarot Visconti-Sforza, creado alrededor de 1450 para la familia ducal de Milán. Sus cartas están pintadas a mano con pan de oro y pigmentos costosos. No eran herramientas místicas; eran objetos de lujo y entretenimiento cortesano.

Los trionfi originales no tenían un número ni un orden fijo. Los diferentes mazos variaban en la cantidad y el tipo de figuras alegóricas incluidas. Fue solo gradualmente, a lo largo del siglo XV y principios del XVI, que la estructura se estandarizó en los 22 triunfos que hoy conocemos como Arcanos Mayores.

El juego se expandió rápidamente por toda Italia y luego al resto de Europa. En Francia, las cartas de trionfi se convirtieron en “tarots,” y el juego se conoció como “jeu de tarot.” En estas tierras, el tarot siguió siendo durante siglos lo que siempre había sido: un juego de cartas. De hecho, en partes de Francia, Italia y Suiza, todavía se juega al tarot como juego de mesa.

De Juego a Herramienta de Adivinación

El salto del tarot como juego al tarot como herramienta esotérica ocurrió en el siglo XVIII, y fue obra de ocultistas franceses que probablemente se equivocaron en sus teorías pero transformaron las cartas para siempre.

En 1781, Antoine Court de Gébelin publicó un ensayo en el que afirmaba que el tarot era en realidad un texto sagrado del antiguo Egipto, el Libro de Thoth, que contenía la sabiduría secreta de los sacerdotes egipcios codificada en imágenes. Esta teoría era completamente infundada: no existe evidencia de conexión alguna entre el tarot y el antiguo Egipto. Pero fue enormemente influyente.

Pocos años después, un cartomante profesional que se hacía llamar Etteilla (anagrama invertido de su apellido Alliette) creó el primer mazo de tarot diseñado específicamente para la adivinación, con significados adivinatorios impresos en las cartas. Etteilla también desarrolló métodos de tirada y escribió extensamente sobre la interpretación de las cartas. Es, en muchos sentidos, el padre de la lectura de tarot tal como la practicamos.

A lo largo del siglo XIX, el tarot se convirtió en pieza central del ocultismo francés. Éliphas Lévi, una de las figuras más influyentes del esoterismo europeo, conectó los 22 Arcanos Mayores con las 22 letras del alfabeto hebreo y con la Cábala. Esta asociación, aunque históricamente inventada, tuvo un impacto duradero. Muchos sistemas modernos de tarot siguen utilizando correspondencias cabalísticas.

El trabajo de Lévi también vinculó el tarot con la astrología, la numerología y la alquimia, tejiendo una red de asociaciones simbólicas que elevó las cartas de simple herramienta adivinatoria a sistema filosófico completo. Para finales del siglo XIX, el tarot ya no era solo un medio para predecir el futuro: era un mapa del universo.

La Golden Dawn y el Tarot Moderno

La Orden Hermética de la Golden Dawn, fundada en Londres en 1888, fue la organización que más contribuyó a moldear el tarot que usamos hoy. Esta sociedad secreta dedicada al estudio de la magia ceremonial, la Cábala y el hermetismo atrajo a algunas de las mentes más brillantes e excéntricas de la era victoriana.

Los miembros de la Golden Dawn tomaron las correspondencias cabalísticas de Lévi, las refinaron y las expandieron enormemente. Asignaron a cada carta del tarot correspondencias astrológicas, elementales, numerológicas y cabalísticas específicas. Reorganizaron el orden de algunos Arcanos Mayores. Establecieron la relación entre los cuatro palos y los cuatro elementos (Bastos-Fuego, Copas-Agua, Espadas-Aire, Pentáculos-Tierra) que hoy damos por sentada.

Dos miembros de la Golden Dawn crearían los mazos más influyentes de la historia del tarot moderno: Arthur Edward Waite y Aleister Crowley. Pero sus visiones del tarot eran radicalmente distintas.

La Golden Dawn también democratizó el conocimiento del tarot. Antes de esta orden, los significados esotéricos de las cartas se transmitían de forma oral y selectiva entre ocultistas. La Golden Dawn sistematizó este conocimiento, y cuando varios de sus miembros rompieron sus votos de secreto y publicaron materiales internos, ese sistema se hizo accesible para cualquiera con interés en aprenderlo.

La Revolución Rider-Waite-Smith

En 1909, Arthur Edward Waite, miembro de la Golden Dawn, comisionó a la artista Pamela Colman Smith la ilustración de un mazo de tarot que cambiaría las reglas del juego. Publicado por la editorial Rider, este mazo se conoce hoy como Rider-Waite-Smith (o RWS).

La innovación más importante de Pamela Colman Smith fue ilustrar escenas completas en las cartas de los Arcanos Menores. Antes de este mazo, las cartas menores solo mostraban el número correspondiente de objetos del palo: cinco copas, siete espadas, tres bastos. No había figuras humanas, ni acciones, ni narrativa. Smith creó imágenes evocadoras para cada una de las 56 cartas menores, convirtiendo cada una en una historia visual que cualquier persona podía interpretar intuitivamente.

Esta innovación fue revolucionaria. De pronto, no hacías falta años de estudio esotérico para leer las cartas menores. Una persona sin ningún entrenamiento podía mirar el Tres de Espadas y sentir el dolor de las tres espadas atravesando un corazón. Podía ver el Diez de Copas y percibir la alegría de una familia bajo un arco iris.

El mazo Rider-Waite-Smith se convirtió en el estándar mundial del tarot. La inmensa mayoría de los mazos modernos están basados en su estructura e iconografía. Cuando la gente piensa en “cartas del tarot”, las imágenes que les vienen a la mente son casi siempre las de Pamela Colman Smith.

Merece una mención aparte el Tarot Thoth, creado por Aleister Crowley con las ilustraciones de Lady Frieda Harris entre 1938 y 1943, aunque no se publicó hasta 1969. El Thoth es un mazo más esotérico, con simbolismo denso basado en la Cábala, la astrología y la filosofía de Crowley. Aunque menos accesible que el RWS, tiene una comunidad dedicada y ha influido profundamente en el tarot contemporáneo.

El Tarot en los Siglos XX y XXI

La segunda mitad del siglo XX trajo una explosión de interés en el tarot. El movimiento contracultural de los años sesenta y setenta abrazó el tarot como parte de un rechazo más amplio al racionalismo materialista. Las cartas se convirtieron en símbolo de exploración espiritual, autoconocimiento y liberación personal.

En las décadas de 1970 y 1980, autores como Eden Gray, Rachel Pollack y Mary K. Greer transformaron el tarot de herramienta adivinatoria en instrumento de desarrollo personal y psicológico. Se comenzó a enfatizar el uso del tarot para la introspección, la terapia y el crecimiento personal, distanciándolo de la imagen de la “adivina” de feria.

La revolución digital del siglo XXI ha transformado el tarot una vez más. Las comunidades en línea han permitido que lectores de todo el mundo compartan conocimientos e interpretaciones. Las aplicaciones de tarot ponen un mazo en el bolsillo de cualquiera. Las redes sociales han generado una nueva generación de lectores que combinan la tradición con estéticas contemporáneas.

También ha habido una explosión en la diversidad de mazos. Donde antes dominaban las imágenes europeas medievales, hoy existen mazos que reflejan culturas africanas, asiáticas, latinoamericanas e indígenas. Hay mazos feministas, mazos queer, mazos minimalistas y mazos basados en prácticamente cualquier universo cultural o estético imaginable.

El tarot ha sobrevivido más de cinco siglos adaptándose continuamente. Si quieres poner en práctica lo aprendido, los arcanos mayores son un buen punto de partida para ver cómo estos quinientos años de evolución se reflejan en cada carta. Pasó de juego cortesano a supuesto texto egipcio, de herramienta ocultista a fenómeno de masas, de misterio secreto a práctica accesible. Y en cada transformación, ha mantenido su esencia: un espejo simbólico que nos ayuda a ver lo que ya sabemos pero no nos atrevemos a mirar directamente.

Preguntas Frecuentes

¿Es cierto que el tarot tiene origen egipcio?

No. Esa teoría fue propuesta por Court de Gébelin en 1781 y no tiene sustento histórico. Los estudios académicos sitúan el origen del tarot en la Italia del siglo XV, como evolución de los naipes que llegaron a Europa desde el mundo islámico en el siglo XIV. La asociación con Egipto fue un mito ocultista que, aunque falso, influyó enormemente en la forma en que el tarot se desarrolló como herramienta esotérica.

¿Por qué la mayoría de los mazos modernos se parecen al Rider-Waite-Smith?

Porque el mazo Rider-Waite-Smith, publicado en 1909, fue el primero en incluir escenas ilustradas en todas las 78 cartas, incluidas las cartas menores. Esa innovación hizo que el tarot fuera mucho más accesible e intuitivo. Su iconografía se convirtió en el lenguaje visual estándar del tarot, y la mayoría de los mazos posteriores toman su estructura y simbolismo como punto de partida, aunque lo reinterpreten con estilos artísticos diferentes.

¿Se sigue jugando al tarot como juego de cartas?

Sí. En Francia, el “jeu de tarot” sigue siendo uno de los juegos de cartas más populares, practicado por millones de personas que no tienen ningún interés esotérico en las cartas. También se juega en partes de Italia, Suiza, Austria y otros países europeos. El tarot como juego y el tarot como herramienta espiritual han coexistido durante siglos y siguen haciéndolo hoy.

Antes de comprar tu primera baraja, vale la pena entender la diferencia entre el tarot y las cartas oráculo — dos herramientas que parecen similares pero funcionan según principios muy distintos.